sábado, 3 de diciembre de 2011

El Premio Nobel de la Arquitectura


Por Victor Manuel  Gutiérrez Sánchez*

Probablemente uno de los indicadores más claros que tenemos para conocer el “Estado del Arte” de la arquitectura mundial contemporánea, sea el Premio Pritzker, instituido por la familia que da el nombre a la presea, en 1979 en la ciudad de Chicago, Illinois, a través de la Fundación Hyatt.

El propósito del Premio Pritzker es “Honrar en vida a un arquitecto cuya obra construida demuestre una combinación de aquellas cualidades de talento, visión y compromiso, que haya producido una consistente y significativa contribución a la humanidad y al entorno construido, a través del arte de la arquitectura”, es por ello que este reconocimiento resulta sumamente trascendente para el devenir de la profesión arquitectónica.

El primer Premio Pritzker en la historia de esta correspondió al norteamericano Phillip Johnson, en aquel 1979 un arquitecto que había ganado renombre por formar parte del movimiento moderno norteamericano, especialmente en la vertiente reconocida como el Estilo Internacional, una arquitectura con aspiraciones de funcionalidad universal.

En su segunda emisión, la presea fue para el mexicano Luis Barragán, el único que hasta ahora ha obtenido el Pritzker, de ahí la enorme influencia que hasta nuestros días sigue ejerciendo la figura del jalisciense en el panorama contemporáneo de la arquitectura, así como el reconocimiento que se tiene de su Arquitectura Emocional en todo el mundo, caracterizada por buscar efectos de paz, serenidad y misterio en los habitantes de sus casas y sus jardines.

Hasta ahora, solo dos mujeres han obtenido el reconocimiento de este premio, y eso a partir de los últimos siete años, la iraquí Zaha Hadid (2004) y la japonesa Kazuyo Sejima (2010), lo cual evidencia por un lado una práctica fuertemente marcada por el género de los arquitectos reconocidos con la presea durante mucho tiempo, así como también un cambio reciente en esta tendencia.

La lectura que propongo de esta fuente, tiene que ver con los cambios en la ideología arquitectónica detrás de las obras, que se han venido presentando paulatinamente en la progresión anual de este evento, observando por ejemplo, como han sido reconocidos cada vez más arquitectos que pudieran identificar como regionalistas, como Peter Zumthor o Glenn Murcutt, esto es como arquitectos posmodernos que reinterpretan críticamente la tradición constructiva de su lugar de origen.

También se observa una fuerte tendencia a reconocer a despachos de corte neo minimalistas, como pudiera ser el caso del galardonado de este año, Eduardo Souto de Moura, o el despacho japonés SANAA, es decir diseñadores funcionalistas que optimizan al máximo los recursos constructivos para resolver sus espacios.

Así mismo, se observan arquitectos de tendencia más bien formalista, como Thom Mayne o Zaha Hadid, marcados por los procesos de renovación del proceso creativo que se originaron en el panorama mundial a partir de la década de los 90. Contemporáneos a éstos, se encuentran los arquitectos de High Tech (alta tecnología), como Jean Nouvel o Richard Rogers, que se distinguen por hacer uso de la máxima técnica constructiva para conferir confort  y sustentabilidad a sus propuestas.

Los diez más recientes galardonados por el premio Pritzker son:
2011 -  Eduardo Souto de Moura
2010 – Kazujyo Sejia y Ryue Nishizawa (SANAA)
2009 – Peter Zumthor
2008 – Jean Nouvel
2007 – Richard Rogers
2006 – Paulo Mendes da Rocha
2005 – Thom Mayne
2004 – Zaha Hadid
2003 – Jorn Utzon
2002 – Glenn Murcutt

Recomiendo a quien esté interesado en este tema consultar periódicamente la página del Premio Pritzker (www.pritzkerprize.com) que presenta información muy completa de cada uno de las y los galardonados, así como videos, obras, discursos y vínculos correspondientes, como una forma de actualización y de consciencia profesional.

*Arquitecto y urbanista ,twitter @intersticio74, http://blogeroenfasedenegación.blogspot.com


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