lunes, 13 de enero de 2014

La Puerta de la Creación

Por Victor Manuel Gutiérrez Sánchez*

El Centro de Arte, Arquitectura y Diseño “Roberto Garza Sada” de la Universidad de Monterrey, es la primera obra de equipamiento monumental del prestigiado arquitecto japonés Tadao Ando en Latinoamérica.

Si puedo crear espacios que la gente no haya experimentado antes,
 y si esos espacios permanecen o les permiten soñar a futuro,
ese es el tipo de estructuras que busco crear.
Tadao Ando.

A inicios del año 2013 comenzó a funcionar y fue inaugurado oficialmente el primer proyecto de Tadao Ando construido en México, es decir, el primero de carácter público, ya que antes construyó una residencia en la zona metropolitana de Monterrey.
La obra de este maestro que aprendió la arquitectura a base de leer, viajar y construir, es un constante tributo a los grandes maestros de la modernidad, como Le Corbusier y Mies van der Rohe, pero de manera muy especial de Luis Barragán, de quien es un admirador confeso. Tal vez por eso, al recorrer la arquitectura de los paisajes y obras exteriores de la UDEM en torno al Centro de Arte, Arquitectura y Diseño, encuentra uno un guiño al maestro mexicano.
El Centro “Roberto Garza Sada” alberga estudios, talleres, laboratorios, ágoras, aulas y espacios de usos múltiples para más de 300 estudiantes actualmente, aunque su capacidad máxima es de 1,400 alumnos. Se trata de un edificio de seis niveles, con una altura entrepisos de aproximadamente 5 metros y medio,  distribuidos según sus funciones: instalaciones digitales en los primeros dos niveles artes visuales en el segundo nivel, textiles y fotografía en el tercero, talleres de maquetas se agrupan en el cuarto nivel y los últimos niveles son ocupados por espacios destinados al diseño en sus diversas disciplinas.
Este edificio es conocido ya como “La puerta de la creación” tanto por su programa arquitectónico, destinado a actividades creativas, como por la originalidad de la solución arquitectónica, determinada en buena medida por el gran claro, cuyo punto más alto alcanza los 77 metros, que en su parte interior se denomina “La Vela”, ya que consiste en un abanico de concreto que se va plegando de forma triangular para dar lugar a la peculiar geometría que caracteriza a este edificio.
Cabe destacar que el proceso creativo de Tadao Ando, firmemente apoyado en infinidad de bocetos y maquetas de trabajo, se encuentra en exhibición permanente en el Centro “Roberto Garza Sada”, al igual que cálculos, apuntes, y gran cantidad de fotografías que dan fe de dicho proceso y de la constante supervisión que el arquitecto ejerció sobre la obra, no obstante la enorme distancia hasta su lugar de residencia y de  prescindir por convicción de herramientas digitales como el teléfono celular o el correo electrónico.
Al recorrerla se explica uno porque se trata de una obra que llevó cuatro años y 45 millones de dólares en culminarse. Y es que es una obra de gran calidad constructiva y cuidado del detalle, en sus más de 13 mil metros cuadrados, en la que intervinieron 2,370 trabajadores en su edificación de manera directa e indirecta. Ahí encontramos combinados con el concreto aparente -famoso mundialmente por el acabado satinado que imprime a sus obras-, al cual se combinan pisos de granito y cemento pulido, con acabado epóxico, así como algunos paneles prefabricados y grandes cristales con marcos de aluminio.
A través de sus vanos cuidadosamente calculados, sus dobles alturas y sus remates visuales, las vistas sorprenden a quien recorre el edificio, alternando perspectivas hacia la Sierra Madre Oriental, el Cerro de las Mitras y la Huasteca, parajes representativos de la periferia de Monterrey.
Cabe destacar que, por su trayectoria el Arquitecto Tadao Ando ha sido merecedor al premio Pritzker en 1995,  además de contar en su haber con las medallas de oro de la Asociación Internacional de Arquitectos, y del Royal Institute of British Architecture. Nada mal para un autodidacta que no pasó por la escuela de arquitectura, ¿no creen?

*arquitecto y urbanista,
twitter e instagram @intersticio74


¿Que son las ZODES?

“Barrios Temáticos: Zonas de Desarrollo Económico y Social (ZODES)”

Por Victor Manuel Gutiérrez Sánchez*

El 20 de marzo del presente año, estuvieron en nuestro país los líderes del prestigiado despacho Herzog & De Meuron, ofreciendo una conferencia acerca de sus proyectos más recientes, uno de los cuales se ubica en nuestro país, un centro cultural para la ciudad de Guadalajara, en proceso de construcción. Pero el contexto de esta visita, se engloba en un proyecto más amplio y ambicioso, o con mayor precisión, una serie de proyectos que integran lo que ellos denominan “una auténtica renovación del espacio urbano en la ciudad de México”.
La estrategia tiene como base lo que se denomina ZODES, esto es, Zonas de Desarrollo Económico y Social, y consiste en la creación de barrios temáticos del Siglo XXI, pero involucrando tradición e historia, que atienden a un nuevo modelo de desarrollo urbano. En este concepto, cada barrio ligado a un aspecto del desarrollo:
1.     Tecnología
2.     Salud
3.     Cultura
4.     Ecología
5.     Gobernabilidad
La conformación de estas zonas incluye la integración de zonas públicas vocacionales, en convivencia con zonas de habitabilidad y servicios, y una zona de transición, articuladas por el espacio público y sistemas públicos de movilidad, cuyas vocaciones potencien un efecto multiplicador en un área de incidencia mayor.
Se apuesta por propiciar acercamientos, por lo que parte de la premisa de no construir fuera de la ciudad, sino aprovechar las áreas existentes, en un proceso de reciclaje inmobiliario, que propicia crecimiento intraurbano. Este crecimiento debe de contemplar una integración armónica de usos de suelo compatibles y complementarios, con la intención de evitar la monofuncionalidad, que genera inseguridad y deterioro inmobiliario.
Esta estrategia implementada por el Gobierno de la Ciudad de México, a través de una empresa de gobierno denominada Calidad de Vida, Progreso y desarrollo para la Ciudad de México, S.A. de C.V. cuenta con un tope financiero de $1,500 mdp para cada uno de los proyectos modélicos con los que arranca esta iniciativa, a partir de áreas de implementación que oscilan entre las 15 y las 16 hectáreas, en las cuales se establecen áreas de influencia directa, denominadas Zonas de Vida, y otra de zonas de influencia indirecta o consecuente, a las que llaman Zonas de Transición. Sumado a lo anterior. Se destina una serie de recursos adicionales para urbanización de Territorios Ancla, con lo que se busca “Compactar la vida, hacerla más sencilla, crear acercamientos y traer satisfactores sociales a un espacio para que no sea sólo un lugar de trabajo, sino también de cultura, de recreación, de vida .“ según palabras del propio Pierre de Meuron.
Este esquema requiere de un Comité Cuatrimotor integrado por Gobierno, ciudadanía, Academia y empresas, en un modelo de  coparticipación en el que el papel de la arquitectura es clave para lograr cohesión social o insertarse en políticas de prevención, según de Meuron, “Esto no ayudará a que la violencia desaparezca, pero si a que la sociedad civil se fortalezca, en lugar de crear arquitectura hermética y excluyente”, por lo que los ganadores del Premio Pritzker apuestan por generar, por medio de la arquitectura y la planeación del espacio urbano, las condiciones para incrementar la calidad de vida, generando progreso y desarrollo para la ciudad.
Este ambicioso plan es congruente con una tendencia mundial integradora de la visión gubernamental con la iniciativa privada, en la que ninguna excluye a la otra, y ambas aprenden de las buenas prácticas de la otra, sin desconocer las diferencias fundamentales que les dan origen, y tiene como misión la identificación, concertación y desarrollo de proyectos bajo asociaciones estratégicas para el desarrollo económico y social de la Ciudad de México.
Sus objetivos consisten en desarrollar proyectos estratégicos que incidan de manera decisiva en el crecimiento económico, social y urbano de la ciudad. Con ellos se busca promover la competitividad y elevar el valor del patrimonio e infraestructura pública de la ciudad, lo que busca aportar una nueva visión del desarrollo financiero de la Ciudad de México. En el escenario de las posibles asociaciones estratégicas se requiere de un modelo económico participativo e innovador que promueva el desarrollo integral y sustentable de la ciudad. Este es el principio del modelo del Barrio Temático, también conocido como ZODES, o zona temática.
Con ello se busca, por medio de la planeación del espacio urbano, evitar la especulación, por medio de la definición organizada y metódica de usos de suelo, densidad y servicios. Este nuevo modelo financiero basado en los ejes del desarrollo, busca responder a las demandas ciudadanas frente a los retos del desarrollo, reconociendo como condicionantes las dinámicas sociales, procesos de movilidad urbana y cambios demográficos, para generar una propuesta que se traduzca eficientemente en el detonador de bienestar integral con equidad para toda la sociedad. Por medio de proyectos de asociaciones estratégicas, se busca cambiar el paradigma gubernamental de ciudad recaudadora a ciudad generadora, detonando el desarrollo industrial para el mercado interno y la exportación.
Dentro de este esquema de desarrollo urbano y de servicios para una ciudad compacta, se privilegia la inversión inmobiliaria y comercial, los servicios financieros, las comunicaciones, el entretenimiento y la seguridad. Aunado a ello debe evidenciarse una importante mejora del medio ambiente y de los servicios básicos, así como la neoterciarización del espacio por medio del desarrollo de una economía del conocimiento, esto es, una sensorización de los recursos, que propicie una toma de decisiones en tiempo real, y de procesos informados de participación colaborativa.
El objetivo general de este modelo consiste en evolucionar de un modelo recaudador a un modelo generador de riqueza, a través de asociaciones estratégicas para el desarrollo económico y social de la Ciudad de México a través de un crecimiento sostenido y sustentable, lo cual se pretende lograr a través de diversas estrategias de actuación, tales como la creación de una ventanilla de proyectos y asociaciones estratégicas (convocatoria, asistencia, asociación estratégica), y un programa de incorporación temporal de bienes para el desarrollo de la ciudad, en esta primera etapa. Con ello se establecen los ejes de operación: recepción, análisis, autorización, evaluación, registro y ejecución, que buscan obtener como resultado el potenciamiento financiero de los activos y flujo de los recursos del gobierno de la ciudad.
De lo anterior deriva la importancia que tiene para el proceso la obtención de un Plan Maestro de Integración, con la guía de expertos que lo orienten hacia un nuevo modelo financiero, y en donde las políticas de planeación del espacio se encuentren alineadas a usos de suelo con vocaciones productivas específicas y una movilidad. Con ello se busca desarrollar una inteligencia financiera para el desarrollo social, económico y urbano de la ciudad de México, incentivando las acciones capaces de transformar los factores productivos e incentivar la inversión nacional y extranjera, incrementando así la calidad de vida con base en motivadores sociales, por medio de un urbanismo sensible a las necesidades sociales,  las comunidades de vida temática que generen la ciudad compacta, integrada tejidos urbanos coherentes.
A través de la pregunta detonante ¿Quién queremos que habite y como atraerlo y crearlo? Se pretende pasar a una estrategia de sub centros que pase de códigos postales a comunidades temáticas, entendidas estas como Zona de Vida, esto es, una cadena de motivadores sociales, como vivienda, transporte, servicios urbanos, espacios públicos, oferta educativa, cultura y vida social, para incrementar visiblemente la calidad de vida y desarrollo integral del ciudadano. Complementariamente, se encuentran las Zona de Transición, donde se busca, a partir de comprender la vocación económica de cada lugar, propiciar la formación de capital humano y vida en comunidad basada en afinidades.
La creación de proyectos arquitectónicos con esta visión es la piedra de toque para el logro de los objetivos, partiendo de que la vida interior provoca diálogo y movilidad inteligente con el exterior, en el modelo del barrio temático, se busca por medio de la creación de espacios, ampliar y elevar la calidad de vida y prosperidad individual y zonal, contribuyendo con ello a elevar el valor del patrimonio público. Por medio de experiencias previas, sabemos del potencial arquitectónico para generar y posicionar a la ciudad como una marca global por sus logros y desarrollo local, por lo que este modelo pretende apoyarse en el sector académico, generando “laboratorios de creatividad” con estudiantes, con el objetivo de apoyar a las dependencias y entidades de la administración pública del Distrito Federal en el desarrollo y ejecución de proyectos estratégicos para el crecimiento de la ciudad.

Fuente de información: www.calidaddevidadf.com


foto Victor M. Gutiérrez: Proyecto Parque Lineal, de Ignacio Mondragón, Universidad Mesoamericana Plantel San Juan.

*Arquitecto y Urbanista, twitter @intersticio74

sábado, 20 de octubre de 2012

Grabación del podcast intersticio


episodios 1 y 2 de la cuarta temporada, con el tema "filosofía y arquitectura", en café "octavo arte", participan Juan Manuel Tejada, José Sánchez, Ana Kashat, Victor M. Gutiérrez, Lety Vázquez, Kenia Tobías, América Sánchez, Greg, Mowgli...